El orden de nacimiento parece ser el determinante en las personalidades de los hermanos. Los roles asignados al nacer, la influencia de su consanguíneo y el paso del tiempo son factores decisivos para establecer sus rasgos. Así, un estudio realizado en Gran Bretaña determinó en qué medida la jerarquía al nacer puede afectar el carácter de los hermanos.

Los hermanos pueden ser los opuestos emblemáticos. En la mayoría de los casos no se parecen en nada, discuten en sus disparidades, se pelean en los desacuerdos y se quieren por sobre todas las diferencias. Muchas veces son incompatibles, considerándose blanco y negro, el sol y la luna o perro y gato. ¿A qué se debe esta diferencia?

¿A qué se deben las diferencias entre hermanos?

Los parientes y sus diferencias pueden estar fundadas en el orden de nacimiento. Se trata tanto de roles como de rasgos atribuidos incluso al nacer. Por ello es que los hermanos pueden llegar a ser tan distintivamente contrarios que llama la atención. Un estudio inglés decidió echar luz a las incógnitas y responder al por qué los hermanos son tan diferentes y qué rasgo de la personalidad representa cada hermano.

Según una encuesta realizada por la firma internacional de investigación YouGov, realizada a más de 1700 familias británicas, se extrajeron conclusiones sobre cómo afecta el orden de nacimiento en la personalidad. Los resultados son muy interesantes y dan cuenta de que los hermanos menores son más simpáticos que los mayores.

Los resultados: el hermano menor es el más simpático de la familia

"Al separar al primogénito y al último hermano nacido en familias británicas con más de un hijo (86 por ciento de la población), surge una clara división en los rasgos de personalidad", destacan los investigadores. Así determinaron que el sentimiento de responsabilidad es el que determina en su gran mayoría el carácter de los hermanos.

De acuerdo al estudio,  la mayoría (54 por ciento) de los primogénitos dicen que son más responsables que sus hermanos, en comparación con el 31 por ciento de los últimos nacidos", explican los estudiosos. Mientras que “los hermanos menores, por otro lado, son más propensos a decir que son más divertidos (46 por ciento comparado con el 36 por ciento de los hermanos mayores), más tranquilos y más relajados", explica la investigación.

El hermano menor, el más entrañable: ¿A qué se deben estas conclusiones?

Estas respuestas se deben en gran parte porque el primogénito se siente más responsable por una cuestión de edad. Al ser el mayor, los padres pueden exigirle un poco más, o este sentir que eso es así. Por estas razones los hermanos mayores creen que son más responsables y organizados.

Con el hermano pequeño es  todo lo opuesto: al no sentir tanta carga de responsabilidades o exigencias, ya que estas son asumidas por su hermano más grande, es más tranquilo y relajado y se ve a sí mismo como más simpático y gracioso. Es el hermano divertido que anima las fiestas, el más entrañable. Igualmente es importante destacar que esta investigación no es determinante y todas las familias son diferentes.